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8 COSAS PARA HACER ANTES DE MUDARTE (III): LA MALETA, BESOS Y DESPEDIDAS

Este es el último post de la trilogia de coses a tenir en cuenta antes de mudarse a un nuevo lugar. En las anteriores partes hablo de alojamiento, transporte, el papeleo, el trabajo y de como confiar en la humanidad puede ayudarte.

6. Prepara la maleta.

En mi caso me llevé una maleta de 30 kg (lo máximo que permite facturar Vueling).

De todos los blogs que leí para coger ideas sobre lo que llevar en la maleta, la mayoría recomendaban llevarse lo mínimo y comprar lo necesario en el lugar de destino.

En mi caso, había 2 factores a tener especialmente en cuenta:

  • El clima frío que me encontraría al llegar hacía que tuviese que llevar algunos jerséis que abultaban. Como sabia que estaría en primavera, también me llevé ropa más fresca.
  • Quería intentar comprar lo menos posible por necesidad, tanto para ahorrar dinero como para no excederme en tener demasiadas cosas. Me gusta pensar en comprar cosas duraderas y que ello tanga un impacto en mi bolsillo y en el planeta.

Allí va una lista de lo que yo metí en mi maleta:

  • 3 pares de zapatos: Mis amadas Dr Martens que llevo casi todo el año y un par de converses para dar un pop de color a los días de primavera
  • Un par de mallas y camisetas de algodón para hacer yoga o estar cómoda por casa
  • 3 leotardos y 3 medias para ponerme bajo el pantalón los días que llueve bastante y hace frío (mano de santo como diría tu abuela!)
  • 15 calcetines bien surtiditos: De lana, finos, largos, cortos, coloridos y negros.
  • 6 pantalones
  • 6 camisetas (Dos de ellas térmicas de cuello alto de Uniqlo)
  • 4 pijamas: Uno de ellos de franela, por eso del consejo de mi abuela. Los otros los pillé de manga corta y ha sido la mejor elección. En muchos países del norte de Europa, las casas suelen estar muy bien aisladas y si compartes piso es probable que la calefacción esté a tope todo el día.
  • Una chaqueta fina para primavera
  • Mi surtido de bolsas de tela. Es mi manera de llevar a mi amiga Alba siempre a mi lado. Además ocupan poco y puedo usar una para cada estado de ánimo.
  • Ordenador y cargadores
  • Cámaras especiales
  • Mi neceser
  • 5 libros
  • Mi bata. Una no se siente en casa si no puede estar con moño y bata peluda.

Errores que cometí:

Sólo un amsterdamer de verdad puede hacer como si nada bajo la lluvia
  • Llevarme paraguas. Fatal. En Holanda nadie lleva paraguas porque el viento lo destrozará en 10 minutos. Yo aún estoy practicando la relajación microfacial para disimular mi cara cuando me llueve encima.
  • No llevarme el champú. Si te sobra un poquito de espacio llévate tu champú Deliplus. Aquí no hay nada que baje de los 4 euros.

7. Despedirte del lugar donde vivías

En otoño de 2018 escuché a unes compañeras de la oficina dónde era becaria hablar sobre séries de televisión icónicas en Catalunya, como Poblenou o El Cor de la Ciutat. Decidí empezar a mirar la segunda aunque tiene un total de 1906 capítulos, però me hace sentir bien revivir aquella serie que miraba con mi abuelo todos los días después de comer.

El hecho de haber mirado esta sèrie ha sido determinante para querer descobrir uno de mis Barrios favoritos de Barcelona: Sant Andreu.

Algunas de las cosas que más me gustan son:

  • El bar de la Lira: Me apena haberlo conocido tan tarde, ya que se ha convertido en uno de mis lugares favoritos de la ciudad. Gente de todas las edades disfrutando de bocadillos sencillos y de calidad a un precio imbatible. Además, si pides una cerveza tienes derecho a jugar a los dados y que te toque otra gratis!
  • La fiesta mayor: Para mi gusto es la mejor de Barcelona. Gente local y de todas las edades y una gran oferta de actividades y saraos.
  • L’harmonia y la Cinétika: El primero es el ateneo situado en la Fabra y Coats, con un bar encantador y un millar de actividades y charlas. El segundo, un antiguo cine okupado donde hacen pases de películas gratuitos y un taller de reparación de bicis cada jueves.
  • El ambiente de pueblo rebelde: Sant Andreu sigue conservando las ansias de volver a ser un pueblo. El ambiente es apacible y comunitario comparado con otras zonas de la ciudad.

Por supuesto, antes de marchar me aseguré de visitar todos mis rincones favoritos de la ciudad y el pisito de pueblo de mi amiga Mònica.

8. Despedirte de todo el mundo

En mi caso hice una lista gigante con todos los amigos que quería ver antes de marchas, incluyendo aquellos que tenía pendiente de ver desde hacía meses.

El recuerdo que guardo de aquellos días es una cápsula de tiempo hermosa, en la que la cotidianidad reinó todos los encuentros.

Aunque antes de mudarte puede que tengas la cabeza llena de tareas, te recomiendo que te lo tomes con un poquito de calma y le dediques un tiempo merecido a todas las personas que quieres.

Como el día que marché coincidió con la víspera de mi cumpleaños, mis amigos decidieron montar una sorpresa y aparecieron en el bar en el que estaba. Os quiero y os hecho de menos.

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